Disculpe, no soy prostituta

La muchacha, quien iba a recibir mil dólares más la posibilidad de conseguir nuevos contratos publicitarios, fue llevaba al palacio presidencial para conocer a Omar Bongo de 67 años; posteriormente se quedaron a solas y por no tener un idioma común tuvieron que entenderse mediante señas


En medio de la confusión la Miss trató de explicarle a Bongo que por mil dólares no prestaba esa clase de servicios


Pueden leer una reseña en:
La bella y el presidente
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